Hemos estado viendo la exposición Bodies, en la calle Goya, junto a la plaza de Colón. En todos los reportajes que yo había leído cuando estuvo en Barcelona y luego, cuando anunciaron que venía a Madrid, recalcaban mucho que se trata de “cadáveres” tratados de una forma especial para que no se descompongan. Y acompañaban ese tipo de textos con imágenes de cuerpos enteros simulando lanzamientos de disco o en posiciones deportivas. No sé, daba un poco de yuyu…
De hecho, antes de ir llamé a mi hermano para que se vinieran con nosotros (él, su mujer y su hija de 11 años) y me dijo que no le parecía algo para niños, que, si mi sobrina lo veía, seguro que luego soñaba… Yo me llevé a mis tres niños, incluido el de 3 años, porque pensé que es sobre todo algo científico (igual que los llevo al Museo de Ciencias Naturales a pesar de que haya todo tipo de animales disecados, que una vez estuvieron vivos…).
Pues creo que no me equivoqué. La exposición nos ha encantado: hemos pagado el ticket familiar (50 euros por los cinco), que no está mal, porque las entradas tiran a caras. Hay un guardarropa donde puedes dejar bolsos, anoraks y abrigos y así puedes verla más cómodamente.
A la hora que hemos ido, las cinco de la tarde, había bastante gente, pero se estaba bien (cuando hemos salido ya había bastante cola para entrar y había más agolpamiento de vitrina en vitrina). Hemos tardado una hora y media aprox en verlo todo, deteniéndonos en las “piezas” más interesantes o que a nosotros nos lo parecían: el esqueleto, la columna vertebral, los pulmones de un fumador frente a unos sanos; todas las venas y vasos sanguíneos que tenemos en la cabeza… hay mucho que ver y muy interesante. En todas las salas hay estudiantes de medicina vestidos con bata blanca que responden a tus preguntas; justo a la salida, hay un mostrador donde otro estudiante te deja tocar un corazón, un riñón, un hígado… y te explica lo que quieras saber.
Había muchos niños y a todos se les veía admirados y curiosos, preguntaban mucho, se quedaban un rato mirando los músculos de un brazo o –otra de las cosas más interesantes- la piel, que es el órgano más extenso… Uff, se aprende un montón.
Nosotros nos compramos el catálogo (15 euros) porque nos pareció ideal para que nuestro hijo mayor, que ahora está en 5º de Primaria, pueda consultar las dudas que a veces tiene de la clase de Ciencias.
Pista: Intentad comer pronto y llegar a la exposición antes de las cinco, hay mucha menos gente y se ve con más tranquilidad.